Un negocio sin desfibrilador es un negocio expuesto. Muchos empresarios no lo saben, pero la normativa española obliga a gran parte de los espacios públicos y privados a estar equipados con un desfibrilador. No es una opción — es una responsabilidad legal y humana. Me dedico a que eso no sea un problema para ti. A quién puedo ayudar: -Ayuntamientos y entidades públicas -Centros...
Un negocio sin desfibrilador es un negocio expuesto.
Muchos empresarios no lo saben, pero la normativa española obliga a gran parte de los espacios públicos y privados a estar equipados con un desfibrilador. No es una opción — es una responsabilidad legal y humana.
Me dedico a que eso no sea un problema para ti.
A quién puedo ayudar:
-Ayuntamientos y entidades públicas -Centros deportivos y gimnasios -Hoteles y alojamientos turísticos -Centros educativos y academias -Clínicas y consultas médicas -Comunidades de propietarios -Empresas y oficinas -Centros comerciales y locales con afluencia de público.
Lo que ofrezco:
Un servicio integral que incluye el mejor equipo del mercado — el BeneHeart Mindray, el más rápido en administrar la primera descarga — más instalación, cabina, mantenimiento, formación homologada, monitorización remota, seguro de responsabilidad civil y registro ante la Autoridad Sanitaria. Todo por una cuota mensual fija, sin inversión inicial y deducible al 100%. Y en Canarias, exento de IVA.
Con quién me gusta hacer sinergia:
Asesores fiscales, gestorías y abogados que asesoran empresas. Administradores de fincas. Consultores de PRL. Agentes inmobiliarios. Arquitectos y constructoras. Cualquier profesional que trabaje con empresas que tengan espacios con afluencia de personas.
Mi objetivo:
Que ningún espacio en Canarias se quede sin protección por desconocimiento o por coste. Tengo solución para ambas cosas.
Y para quienes me traigan clientes:
Trabajo con una de las comisiones más altas del sector para colaboradores. Si me mandas un contacto que cierra, tú ganas también. Hablamos.